- No a los pelos indeseados...
El cabello o pelo es la continuación de la piel cornificada. Contiene una fibra de queratina compuesta por una raíz y una base que se forma en un folículo de la epidermis, y constituye el rasgo característico de la piel. Cada pelo consiste en una raíz ubicada en un folículo piloso y en un tallo que se proyecta hacia arriba por encima de la superficie de la epidermis. La raíz se agranda en su base. La zona papilar está compuesta de tejido conjuntivo y vasos sanguíneos, que proporcionan al pelo las sustancias necesarias para su crecimiento.
Una glándula sebácea desemboca dentro d ecada folículo. Existe un manojo de fibras musculares lisas unidas a cada pelo. La contracción de los músculos hace que el pelo se erice, cambiando así su ángulo con relación a la piel. Este proceso incrementa las posibilidades aislantes de la cubierta del pel, proporcionando así un mejor abrigo contra el frío.
Los pelos sufren continuas modificaciones. Cuando terminan de crecer, la reproducción de las células indiferenciadas de la base del folículo también se detiene, la raíz se hace progresivamente más estrecha y las células que se encuentran encima de la papila sufren un proceso de cornificación. Finalmente, la raíz se separa de la papila del pelo y éste se cae. Antes de que se desprenda, se inicia la formación de un nuevo pelo en la base del folículo.